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Contaminación del recinto portuario por hidrocarburos

Los ríos, desde tiempos remotos han sido causa de contaminación principalmente por basuras producidas por la actividad humana, además por el arrojo de materias extrañas, como microorganismos, productos químicos, residuos industriales entre otros. Los principales factores que contaminan a los ríos son: vertimiento de basuras residenciales, descarga de aguas residuales (desagües clandestinos), lavados de carros, desechos residenciales, comerciales, minerales e inorgánicos y compuestos químicos, debido a malas prácticas de agricultores que vierten envases de fertilizantes e insumos agrícolas en el rio.
Actualmente se vive una crisis ecológica que es la suma de problemas relacionadas con la sobrepoblación, escasez de recursos y la contaminación. Parte de esta crisis varía dependiendo del desarrollo del país, en varias naciones han implementado leyes para el cuidado y la conservación del agua, sin embargo, aún existen lugares donde las empresas y los habitantes no tienen la suficiente educación para tener un cuidado con el agua. En las naciones pobres, la contaminación del agua es causada con una predominación por los desechos animales y humanos, algunos organismos patógenos presentes en los desechos y sedimentos que provienen de las prácticas agrícolas. De igual manera, las naciones ricas sufren de estos problemas, teniendo un estilo de vida con un mayor desarrollo y por la extensa industria, se crean problemas contaminantes de gran escala, entre ellos los plaguicidas, el uso de metales tóxicos, los ácidos y demás compuestos orgánicos. Con el paso del tiempo, estos desechos van produciendo más y más contaminación, al grado que es posible que en un futuro el agua de los ríos y mares ya no pueda ser útil.
Fuentes de contaminación terrestres.
Alrededor del 70%–75% de la contaminación marina global es producto de las actividades humanas que tienen lugar en la superficie terrestre. Un 90% de los contaminantes es transportado por los ríos al mar. Por otro lado, entre un 70% y 80% de la población mundial (aproximadamente 3.6 billones de personas) se ubica en las costas o cerca de ellas, especialmente en zonas urbanas, donde una parte importante de los desechos que allí se producen se depositan directamente en el océano. Como consecuencia, muchos ecosistemas críticos, tales como los bosques de manglar, arrecifes coralinos, lagunas costeras y otros lugares de interfase entre la tierra y el mar, han sido alterados más allá de su capacidad de recuperación. A su vez, la modificación del cauce de los ríos que drenan al mar y la alteración del flujo del agua que escurre en dichos ríos, a causa de la construcción de represas, extracción de áridos o encauzamientos, también han afectado los ecosistemas marinos y ambientes asociados. Esto se debe a la reducción y/o al incremento de nutrientes, sedimentos y contaminantes, y a sus efectos en los patrones de movimiento y circulación de las aguas. Estas alteraciones afectan principalmente los estuarios, golfos y otros cuerpos acuosos que tienen limitado movimiento y renovación.
En 1995, los Gobiernos adoptaron el Programa de Acción Mundial para la Protección del Medio Marino Frente a las Actividades Realizadas en Tierra PAM, que reconoce, en el manejo de la contaminación de las áreas costeras las “vinculaciones básicas entre los medios de agua dulce y marino, entre otras cosas cuando proceda, la aplicación de criterios de ordenación de cuencas hidrográficas”, (PNUMA, 1995).
Según la definición dada por el Grupo GESAMP, y adoptada por la comunidad internacional en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Art.1.4), por “contaminación del medio marino se entiende la introducción por el hombre, directa o indirectamente, de sustancias o de energía en el medio marino incluidos los estuarios, que produzca o pueda producir efectos nocivos tales como daños a los recursos vivos y a la vida marina, peligros para la salud humana, obstaculización de las actividades marítimas, incluidas la pesca y otros usos legítimos del mar, deterioro de la calidad del agua del mar para su utilización y menoscabo de los lugares de esparcimiento” (Naciones Unidas, 1984). En esta definición, la contaminación de las cuencas hidrográficas es considerada conceptualmente con la inclusión de los “estuarios”.
Este concepto de contaminación marina ha sido reformulado para incluir una amplia gama de factores de degradación de las franjas costeras y del medio marino, siendo el Programa 21 el que ha realizado los mayores aportes para incluir y diferenciar las fuentes terrestres de contaminación marina. Estas son todas las variadas fuentes puntuales y no puntuales que contribuyen con la contaminación del mar y los contaminantes que son transportados por los ríos, estuarios, canales y otros cursos de agua, incluyendo las filtraciones al mar y provenientes de flujos superficiales y subterráneos así como de los emisarios submarinos de aguas servidas.
Las fuentes terrestres de contaminación de las franjas costeras y el mar deberían ocupar hoy una posición tan destacada en la temática ambiental, como la tiene la preocupación por el cambio climático. Sin embargo, en la práctica esto aún no ocurre. La alteración y destrucción del hábitat, los efectos en la salud humana, la eutrofización, la disminución de las poblaciones de peces y otros recursos vivos, cambios en el flujo de sedimentos, son aspectos vinculados a las fuentes fijas y difusas de la contaminación producida por actividades que tienen lugar en tierra y que por el efecto de captación de agua que tienen las cuencas hidrográficas, generan efectos concentrados en las desembocaduras de los ríos en el mar y las zonas costeras aledañas. El caso más importante es el efecto de los contaminantes en las desembocaduras de los ríos.
Las fuentes no puntuales de contaminación terrestre son conocidas como “fuentes difusas”, se generan por una gama amplia de actividades humanas en la que los contaminantes producidos por ellas, y contenidos en sus descargadas, no tienen un punto obvio de entrada a los cuerpos de aguas receptoras. Las fuentes se suman al llegar a los ríos y todo llega a desembocar a los mares en puntos de alta concentración, peor aún si son bahías cerradas o amplios estuarios como es el caso de la Bahía de La Habana.
Las fuentes difusas más evidentes corresponden a la agricultura, por el uso de pesticidas e insecticidas, así como el aporte de residuos de insumos agrícolas y restos de vegetales y animales.
Las principales fuentes fijas de contaminación corresponden a las plantas industriales, desechos municipales y sitios de extracción, explotación y construcción como excavaciones (explotación agrícola, aprovechamiento forestal, minería, etc).
Los desechos industriales contienen además cantidades altas de materia orgánica provenientes de las plantas procesadoras de alimentos y bebidas y de la industria del cuero y de la madera. Otras actividades aumentan la descarga de sedimentos como los relaves mineros.
Los componentes de los desechos son microorganismos patógenos, nutrientes y carbono orgánico y se encuentran combinados con aceites, grasas y productos químicos derivados de las industrias, los que entran en las corrientes de desechos domésticos a través de los sistemas de alcantarillado.
Muchas veces se produce la contaminación de acuíferos. La actividad forestal intensiva, sobre todo de plantaciones, también es una fuente difusa de contaminantes y produce, al igual que la actividad agrícola, cargas de nutrientes, pesticidas y sedimentos. El principal efecto de estas actividades es el incremento en la movilización de sedimentos, y nutrientes.
Sedimentación.
El 80% de los sedimentos transportados por el flujo de los ríos son almacenados en las playas y aguas marinas someras y el 20% restante llega a éstas por acción del viento, volcanes, etc.
Los cambios en el flujo de sedimentos al mar ya sea por acciones antropogénicas o por causas naturales producen efectos en la morfología costera y en los ecosistemas y recursos vivos, en un rango desde moderado a profundo. Suministros crónicos de sedimentos mayores de 10mg/cm2/día son considerados como “altos” La erosión a lo largo de las franjas costeras es uno de estos cambios. Aproximadamente el 60% de las playas del mundo han sido erosionadas por una acción combinada de disminución del suministro de sedimentos e incremento del nivel del mar. A la inversa, y según las corrientes marinas prevalecientes, muchos sectores de costa se encuentran alterados por alta sedimentación, siendo la causa principal la elevada tasa de deforestación y la agricultura no ordenada, o por el uso de prácticas agrícolas no adecuadas que originan procesos erosivos, en las cuencas hidrográficas.(Foto No.2 Sedimentación en ríos).
Algunos ríos de la región transportan al mar cargas significativas de sedimentos que son depositadas en las partes bajas de las cuencas y en las franjas costeras, La crecida de muchos ríos lleva también a la acumulación de grandes cantidades de nutrientes en el delta y planos de inundación. En general, la influencia del río sobre el mar, como es obvio, es más grande cuando el caudal es alto y puede ser muy localizada cuando la descarga es pequeña. En ambos casos, sin embargo, el encuentro entre agua dulce y agua salada crea condiciones muy especiales para la reproducción de una serie de especies vivientes. En estos casos, los materiales suspendidos y los contaminantes trasportados por los ríos tienden a depositarse, en las desembocaduras, donde el agua dulce se encuentra con el agua de mar y en otras áreas donde la circulación se ve impedida. Se produce la alteración del hábitat y pérdida de ecosistemas, especialmente desecación de humedales, alteración y reducción del bosque de manglar, contaminación por sedimentos, cuyas partículas sirven de ligados orgánicos a muchos contaminantes. La disminución marcada del ingreso de sedimentos por los ríos a las áreas costeras se traduce en un incremento en la erosión de la zona costera, un aumento en los procesos de sobrelavado, cambios en el perfil de playas, migración de islas barreras y un incremento en la susceptibilidad a las crecidas.
¿Qué impacto tienen los derrames de petróleo en la vida marina y el medio ambiente?
Cuando se produce un vertido en una zona marina, puede tener un enorme impacto en el ecosistema circundante. El efecto en la fauna local puede ser grave. Los impactos más graves son:
• El petróleo y sus derivados pueden envenenar a los organismos, causando daños en su piel, sistema digestivo y órganos internos. Esto puede provocar problemas respiratorios, natatorios, trastornos del sistema inmunitario y la muerte.
• En el caso de que el derrame sea de petróleo, se puede crear una capa de hidrocarburo muy opaco en la superficie del agua que impide que la luz llegue a las profundidades y que por tanto las plantas debajo de la columna de agua puedan hacer la fotosíntesis y todo el ecosistema muera.
• Los vertidos de hidrocarburos pueden tener un impacto en la cadena alimentaria de una zona, ya que pueden interrumpir las relaciones depredadoras de las que dependen muchos animales para sobrevivir.
• Los efectos de un derrame de hidrocarburos al tener un impacto duradero en la salud de un ecosistema, impactan en las cadenas alimentarias humanas de la zona. El sector pesquero y las comunidades locales que vivan del mar pueden verse gravemente afectadas.
Por las razones antes mencionadas hay que esforzarse por limpiar cualquier vertido de forma rápida y eficaz para minimizar los daños posteriores.
La película de petróleo reduce el contenido de oxígeno del agua, lo que causa la muerte del plancton y peces, que a la vez provoca la muerte de los organismos que se alimentan de ellos. También se puede considerar que los hidrocarburos forman con el agua una capa impermeable que obstaculiza el paso de la luz solar que utiliza el fitoplancton para realizar el proceso de la fotosíntesis, por lo que muere la flora marina, al morir estas plantas traen como consecuencias que los peces herbívoros migren o mueran, es decir se rompe el primer eslabón de la cadena trófica.
Los principales damnificados de los derrames de petróleo son la fauna y la flora del lugar. Los peces se envenenan al consumir presas con crudo y toda la cadena trófica queda afectada pudiendo afectar, incluso, al ser humano. Además, los hidrocarburos destruyen los huevos o producen crías con malformaciones. (Ver Foto No.1. Ave marina afectada por derrame de hidrocarburos).
¨Las barreras de contención¨.
Las barreras de contención, es el sistema más utilizado para contener un derrame de hidrocarburos en el mar. Se trata de un gran dispositivo flotante que se utiliza para contener los vertidos de petróleo, hidrocarburos y otros contaminantes en aguas y también en tierra. Suelen estar construidas de un material duradero, como el acero o el plástico resistente a la corrosión y pueden desplegarse individualmente o con antelación a un posible riesgo de vertido a modo de seguridad pasiva. (Ver Foto No.3. Barrera de contención).
Independientemente del uso específico, las barreras de contención son un equipo esencial para proteger los ecosistemas marinos y la salud humana siempre que se trabaje en puertos, instalaciones de reparación de embarcaciones o de almacenaje y/o tratamiento de hidrocarburos y sus derivados, así como en el caso de obras y trabajos en áreas cercanas a la costa.
Las barreras de contención pueden usarse para rodear una embarcación, restringir la propagación del hidrocarburo desde un lugar y luego recoger el combustible derramado en el agua, normalmente mediante bombas de succión especiales o equipos tipo “skimmer”
¨Sistemas de almacenaje de hidrocarburos¨
Transportar o manipular sustancias combustibles puede ser peligroso, además de por los riesgos para la vida marina en el caso de hacerse en el mar, también por el hecho de ser sustancias muy combustibles. Es muy importante usar tanques y cisternas seguras y fiables para el transporte de gasóleo e hidrocarburos.
¨Los absorbentes de hidrocarburos¨.
Los absorbentes de hidrocarburos son un tipo de absorbente que puede utilizarse para tratar los derrames de hidrocarburos, como aceites o combustibles, en tierra. Absorben muy rápida y eficazmente los líquidos, evitando que las fugas y los derrames se conviertan en un problema.
Las soluciones absorbentes para hidrocarburos están especialmente formuladas para proporcionar un alto nivel de absorción y contienen una serie de tensioactivos y aglutinantes que ayudan a facilitar el proceso de absorción. Por eso, en el caso de manipular hidrocarburos en tierra, es necesario disponer de absorbentes que pueden utilizarse para recoger el derrame y bloquear cualquier movimiento posterior de los líquidos y combustibles hasta que pueda iniciarse la eliminación o la limpieza.
¨Incendio controlado¨.
Se quema el crudo que se acumula en la superficie del mar, a partir de la utilización de barreras especiales de confinamiento. Es una opción simple que puede ayudar a remover grandes cantidades de petróleo.
Sin embargo, el humo que genera es tóxico. Los expertos advierten que esta técnica debe utilizarse cuando el tiempo está en calma y la mancha se encuentra alejada de la costa.
Es el que peor método, pues es el que menos reputación tiene ya que transforma la contaminación marina en contaminación atmosférica, lo cual tiene consecuencias graves si por acción del viento, el humo tóxico es arrastrado a ciudades cercanas.
Además, no es muy utilizado por la dificultad de controlar las llamas si es que no se cuenta con el monitoreo adecuado de las condiciones climáticas y de infraestructura.

Fecha: 
Lunes, Julio 31, 2023
Autor(es): 
Dra. Irma Rabelo Barnueva
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